Un año más no me he podido sustraer a pasar unos maravillosos días con mi familia en Cazorla, concretamente en el Cámping Puente de las Herrerías al que voy yendo desde hace más de quince años.
Este año ha sido una experiencia que no podré olvidar fácilmente a causa de la tormenta que el pasado martes nos tuvo metidos en las tiendas de campaña parte de la tarde y toda la noche con relámpagos y truenos "atronadores", sin parar.
Situado a ocho kilómetros del nacimiento del río Guadalquivir, es un paraje que tiene rutas de alta montaña tanto para pasear como para los más exigentes: Subida a las Buitreras, a la Loma de La Mesa, o un paseíto para ver La Cola de Caballo, una cascada natural, aunque por estas fechas no tenía mucha agua pero el entorno lo compensa con creces
Una experiencia que te recarga el espíritu, aseguro que fortalece los gemelos y necesaria sin duda alguna.
Cercano está el comienzo, pues, caminantes preparemos las albarcas y llenemos el zurrón pues el próximo curso se presenta cargado de novedades con ideas al aire y borrones coloreados de ilusiones.